PUGNA EN EL CONGRESO
Tras semanas de parálisis y reproches cruzados, La Libertad Avanza reformuló el ajuste en Discapacidad para desactivar la embestida opositora. Con el Presupuesto 2027 y Malvinas en el horizonte, la Casa Rosada estabiliza sus números en Diputados.
El oficialismo ha logrado sortear un mes defensivo en el Congreso de la Nación para retomar, de manera temporal pero estratégica, el control de la agenda legislativa. Tras semanas de turbulencias internas y pases de factura en la Mesa Política, los libertarios sellaron un acuerdo técnico con sus aliados tradicionales y gobernadores dialoguistas. La llave que destrabó el conflicto fue la reformulación total del capítulo de Discapacidad dentro del Presupuesto 2027, un cimiento que le permite al Gobierno tomar aire y proyectar una mega sesión clave programada para el próximo 7 de octubre.
El giro en Discapacidad: concesión presupuestaria y blindaje de votos
La desactivación de la crisis de Discapacidad desnudó el límite del pragmatismo oficialista frente a la presión de las provincias. Para aplacar el malestar de los bloques aliados, La Libertad Avanza borró el texto original enviado por el Poder Ejecutivo —que supeditaba los fondos a reasignaciones discrecionales de la Jefatura de Gabinete— y consensuó un dictamen superador. La nueva iniciativa incorpora las partidas de forma directa en la ley de leyes y restablece parámetros de la Emergencia en Discapacidad, tales como la actualización mensual por inflación, el nomenclador único de prestaciones y la compatibilidad de pensiones con el empleo formal.
Esta concesión parlamentaria se tradujo en una victoria política inmediata en las comisiones. Al sumar el respaldo del PRO, la UCR, el MID, Producción y Trabajo, y La Neuquinidad, el oficialismo consolidó una base de 127 votos afirmativos. Con este volumen, y pese a las disidencias planteadas por los bloques integrados por salteños y misioneros, el Gobierno quedó a tiro de la mayoría simple en el recinto, neutralizando la estrategia del peronismo y la oposición dura, que exigían prorrogar la ley de Emergencia por un año.
El temario del 7 de octubre: Malvinas y la autonomía acotada del BCRA
La tregua alcanzada le permitirá a la Casa Rosada unificar una agenda de alto impacto político para la sesión del 7 de octubre. El primer gran eje será el proyecto para proteger los recursos del Atlántico Sur y ratificar la soberanía sobre las Islas Malvinas, cuyo cronograma de debate se iniciará formalmente en un plenario de comisiones bajo la conducción de los diputados oficialistas Carlos Zapata, Juliana Santillán y Laura Rodríguez Machado. El oficialismo confía en firmar dictamen el 6 de octubre para llevarlo al recinto al día siguiente.
El segundo tema de peso será la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, orientada a garantizar normativamente la independencia de la autoridad monetaria. Sin embargo, el texto llegará en revisión desde el Senado con una fuerte modificación impuesta por los gobernadores y el peronismo. La Cámara Alta aprobó casi por unanimidad reemplazar la mayoría especial de dos tercios necesaria para remover a las autoridades del BCRA por una mayoría absoluta exclusiva del Senado. Al haber cosechado 66 votos afirmativos en la Cámara Alta, el bloque de Diputados se verá imposibilitado matemáticamente de insistir con el proyecto original, debiendo convalidar el recorte de facultades diseñado por las provincias.
Contraofensiva opositora y la hoja de ruta del Presupuesto
Mientras el oficialismo reordena sus filas, los bloques opositores intentarán disputar la centralidad pública enfocándose en las iniciativas vinculadas al endeudamiento y la mora. Las bancadas del peronismo y los sectores dialoguistas buscan unificar un dictamen técnico que no genere costo fiscal para eludir un eventual veto presidencial, contraponiéndose a la propuesta oficialista que se limita a campañas de concientización sin refinanciación obligatoria. Sin embargo, la fragilidad de los números mantiene en suspenso la convocatoria a sesión, dado que la oposición aún no logra garantizar el quórum de 129 diputados.
Hacia el cierre del año, toda la tensión política confluirá en el tratamiento del Presupuesto 2027. El oficialismo dispuso una intensa hoja de ruta informativa con audiencias programadas a lo largo de octubre, con la meta fija de firmar dictamen el 28 de ese mes y bajar al recinto el miércoles 4 de noviembre. Este debate final no será técnico: estará condicionado de manera directa por las negociaciones de las alianzas electorales del año entrante y por la ambición de la Casa Rosada de avanzar en la eliminación definitiva de las PASO, una pulseada donde los gobernadores volverán a tasar caro su respaldo.
